lunes 21 de noviembre de 2011

Un mundo de creadores


Si hace diez años me hubieran dicho que existiría todo un conjunto de escritores, fotógrafos, poetas, montadores de videos, periodistas, recopiladores, dibujantes y hasta pintores, que pondrían sus obras gratuitamente a disposición de el planeta tierra entero, no me lo hubiera creido. Sin embargo es ya una realidad, y para mí, supera todas las espectativas habidas y por haber. Estoy hablando, evidentemente, del mundillo (no pequeño) de los blogs.

Los hay de todas las clases, de todos los colores. Tienen su propia personalidad. Los hay que parecen diarios. Los hay muy profesionales. Los hay de humor. Los hay de sexo. Los hay de música. Los hay de poesía. De artículos. Místicos. Conspiranoicos. Los hay oscuros, los hay blancos y los hay multicolores. Los hay que brillan como estrellas fugaces para luego morir para siempre. Los hay lentos como el movimiento de traslación de la tierra. Los hay rápidos y ágiles. Los hay irregulares. Los hay, en definitiva, de todas las clases posibles y todos los adjetivos calificativos de la lengua castellana son aplicables, no a todos y quizás no tan genericamente, pero sí a alguna parte de alguno. No es cuestión de aburrirme y aburrir al personal.

Pienso, ya después de haber leido muchos, que no se puede decir que ninguno sea mejor que otro. Todos, y cuando digo todos quiero decir todos, tienen su encanto. Aqui las comparaciones se tornan más odiosas que nunca, pues algo nacido del corazón, de la creatividad, de lo más profundo, de lo más sublime de una persona, que lo pone altruistamente a disposición de todo el globo -que tenga internet, obviamente- pues de ninguna de las maneras merece el calificativo de pésimo, malo, ni si quiera mediocre. No, no los hay. No existen los blogs mediocres. Todos están hechos con lo mejor de las personas, con lo más sabio, con lo más suyo... que sé yo.

Es una pequeña maravilla colectiva que está en apogeo, imposible predecir si se mantendrá, aumentará o irá a menos. Y no me vengan con estudios de comportamiento, no creo en ellos. Lo único que creo es que este mundo de creadores es un pequeño gran milagro. Con eso me basta. Nada más ni nada menos.

Tony García