domingo, 26 de febrero de 2012
martes, 21 de febrero de 2012
Dejar de fumar
Siete días, siete. Son los que llevo sin inhalar el perjudicial humo del tabaco y demás aditivos que llevan los cigarrillos. Se acabó para siempre, foreverandever, por eso escribo esto, no para acordarme en previsión de una posible recaida, sino porque estoy convencido. Y si te puede ayudar en algo mi experiencia, pues mejor. Pero descuida, no te abroncaré ni nada parecido si fumas delante mio. Haz lo que quieras, respeto tu libre albedrío. Esto es un artículo -o intenta serlo- y nada más.
¿Cuanto fumaba? un paquete diario. Aunque para ser sinceros no siempre he fumado tanto, venía siendo así desde hace un tiempo, aunque no sé cuanto, no soy bueno para las fechas -Otra razón más para escribir esto, así recordaré el tiempo que llevo sin fumar-. Por cierto, dicen que a los diez o quince años ya se han regenerado todas las células que el tabaco estropeó. Solo es uno de los beneficios, hay más y más inmediatos, busque cada cual la información si es que le interesa.
Lo peor ha sido el primer día y la primera noche (algo de insomnio), ahora mismo lo estoy llevando sorprendentemente bien. No tengo mono, si acaso viene un ratito y luego se va. Es muy importante en todo momento no asustarse, no pensar más allá del momento presente.
Al segundo día me compré chicles con nicotina, treinta venían en el paquete. Suelo masticar uno o dos al día, incluso ninguno.
Nunca pensé que fuera capaz de dejarlo, hasta que me lo creí, y entonces, sucedió. El poder de la mente es tremendo. Las afirmaciones positivas son importantes, no solo para dejar de fumar. Además son gratis, yo no escatimo en ellas, hasta en Garcibañez las escribo.
También ayuda el convencerse de que fumar es asqueroso, a parte de lo perjudicial que es para la salud, claro. Algunos lo han dejado así. Cada uno tiene sus truquillos. Yo desde el primer día (para mí el peor) he afirmado: YO NO FUMO. Con la consiguiente sorpresa de la gente. Luego les explicaba: es que si yo no me lo creo, no lo voy a conseguir. Aún ahora lo sigo diciendo: YO NO FUMO. Y me funciona, pero no entre cigarrillo y cigarrillo, como dice el chiste, no, YO NO FUMO porque siento la libertad de no ser dependiente de algo tan malo como es el tabaco o más sencillamente porque no consumo cigarrillos.
La fuerza de voluntad es muy importante al principio. Pero luego va dejando paso a otra cosa no menos importante, la determinación. La determinación es lo más importante para no recaer. Ahora mismo me siento bien, ya he pasado lo peor, solo tengo que aguantar. DETERMINACIÓN. La verdad es que no podía ser feliz sabiendo que me estaba dañando con cada cigarrillo que fumaba, me sentía hasta culpable. No tengo esa capacidad de autoengaño. Fumaba porque lo necesitaba para no sentirme mal, lo cual me hacía sentirme mal. La droga -droga, sí, el cigarrillo- me podía, podía más que yo. Así de triste. Ahora eso ya es pasado. Inhalo y lleno mis pulmones con la suave brisa marina. Es una pasada. Ya lo había olvidado. Puedo sentir matices que antes no y me siento bien porque me siento libre.
Tony García
lunes, 20 de febrero de 2012
viernes, 17 de febrero de 2012
Me siento bien
Me siento bien
me siento bien cuando me abrazas
me siento bien cuando me olvido de las horas
me siento bien cuando soy útil para los demás
me siento bien cuando supero mis limitaciones
me siento bien cuando recibo unas palabras sencillas y sinceras
me siento bien cuando mi tronco está paralelo al respaldo...
me siento bien...
Tony García
domingo, 12 de febrero de 2012
domingo, 5 de febrero de 2012
Manifiesto por la sanidad humana
"La homosexualidad es una enfermedad", "Si todos fuesen homosexuales, el ser humano se extinguiría", "Se pierden la complementareidad..." son frases que algunos dan por ciertas y que hacen creer que esa condición tiene algo de anómala.
Analicemos estas frases una por una:
-"La homosexualidad es una enfermedad": de las enfermedades se muere, o por lo menos se puede llegar a ello, son, en definitiva, una merma de la salud física o mental, pero siempre suponen algo patológico y gravoso. NO ES EL CASO.
-"Si todos fuesen homosexuales, el ser humano se extinguiría": ¿Y SI TODOS FUESEMOS HOMBRES? el "y si" no parece argumento realista, es demagogia pura. Pero vamos a ponernos en el caso; simplemente con que el número de homosexuales superase al de heterosexuales, los raros pasariamos a ser los segundos. Pero ni siquiera así se extinguiría la raza humana, tal vez mejorasen las leyes sobre la adopción, propiciando con ello el poder dar una vida digna a muchos niños que no la pueden tener, y no por la falta de parejas que desean adoptar, sino por la larga lista de espera y las monolíticas trabas burocráticas que les imponen los gobiernos, las embajadas, etc. Otra consecuencia sería que ayudaría en general a comprender que todos somos hermanos más allá de los vínculos de sangre, es decir, consecuéntemente estaríamos más "hermanados", asunto no baladí, que aún tenemos mucho que aprender en ese sentido.
-"Se pierden la complementareidad...": el amor en última instancia es espiritual y no entiende de condiciones, dos seres humanos siempre serán mucho más que un género, sexo, la raza, las creencias, etc.
¿Piensas que ser homosexual es estar enfermo...? LOS DESPRECIAS, bien, yo no tengo ningún interés en convencerte de nada, pero aqui va mi opinión al respecto: yo solo veo una cosa enferma, y es ESE PUNTO DE VISTA.
Tony García
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